Para cualquiera que haya seguido la trayectoria político-cultural de Rosa Regás no le resultará complicado incluirla en la relación de pesebristas político-culturales célebres de este país. Se hace pasar por escritora pero reúne sin duda muchas de las características que desde esta página se vienen señalando para el pesebrista, este elemento parasitario de la cultura: “vivir preocupado del hallazgo de un pesebre, de un lugar bajo el sol en el que vivir subvencionado a salvo de las inclemencias y de los desafíos de la vida”, “halago del poder buscando el pesebre, o vida a la sombra de un buen árbol político o económico”, “ser alguien que alaba, alguien que elogia afectadamente a otro en la esperanza de recibir una contrapartida”, “realizar remedos de todo arte que los humanos conocen, principalmente del arte literario”, “inflarse como un odre en cuanto considera que ha juntado con fortuna dos o tres palabras”, “alta tolerancia del lisonjero a la utilización pública y privada de su imagen y su persona”, “mala conciencia por su modo de vida regalado y consiguiente beatería en su discurso”, etc.
Pero hace unos días ha publicado la prensa una noticia sobre el personaje, que aún consigue sorprendernos. Y así en el ABC del 6 de agosto de 2007 se lee:
Pero hace unos días ha publicado la prensa una noticia sobre el personaje, que aún consigue sorprendernos. Y así en el ABC del 6 de agosto de 2007 se lee:
Rosa Regás se alegra de que en España cada vez se vendan menos periódicos
6-8-2007 16:11:00
La directora de la Biblioteca Nacional, Rosa Regás, celebra que en España se vendan cada vez menos periódicos, ya que, por sus posiciones favorables a la oposición, los medios de comunicación no transmiten bien a la sociedad los grandes avances sociales impulsados desde el Gobierno socialista.
"Los grandes logros sociales de este Gobierno se venden mal porque la prensa no es del Gobierno. Todos van a favor de la oposición. Afortunadamente, cada vez se venden menos periódicos", afirma.
En una entrevista recogida por Servimedia publicada en el último número de "Tribuna de la Administración Pública", que edita la Federación Sindical de Administración Pública de CCOO, Regás pone como ejemplo de recientes avances sociales la Ley de Igualdad y la Ley contra la Violencia de Género.
Sobre la situación política, la escritora asegura que "hace dos meses que no leo la prensa, ni veo la tele, ni escucho la radio. Porque me inquieta tanto la crispación que no me deja trabajar. Sé a quien voto, ya sé los insultos y las mentiras por donde van, y no soy masoquista".
Además, considera que "el límite a la libertad de prensa debería estar en el insulto, en meterse en la vida privada de la gente. Eso debería estar prohibido, es una obscenidad. Es deleznable. El insulto sistemático y manipulado, al que nuestra sociedad es tan aficionada, sin tener pruebas, debería estar perseguido por ley".
Por otro lado, la directora de la Biblioteca Nacional destaca que la Ley de la Memoria Histórica "es un proyecto que todavía no está aprobado y hay que intervenir en muchos aspectos. Personalmente, creo que tendrá que haber un reconocimiento general a quienes defendieron la democracia y el gobierno de la República".
"Hasta que no nos demos cuenta de que el régimen de Franco fue dictatorial y se cargó la democracia en España, no sabremos quiénes somos porque no reconoceremos quiénes fuimos", añade.
Al preguntarle si cree que en los 30 años de democracia no se ha alcanzado el nivel educativo que la Segunda República alcanzó en cinco años, Regás responde: "Es verdad. La República puso como prioridad la cultura, como transmisión de conocimiento y como creación de criterio en la gente".
"Fue algo impresionante. Retiró a los maestros para darles cursos de preparación. El presidente de la Generalitat de Cataluña dijo una frase inolvidable: 'los maestros, los primeros ciudadanos de la República'. Debería estar grabado a fuego en todas las escuelas", apostilla.
En materia de educación, Regás también opina que el PP quiere anular la asignatura de Educación para la Ciudadanía "porque no quiere ciudadanos, sólo quiere clientes. Pero el que es solamente cliente no puede ser ciudadano porque el ciudadano es una persona que tiene criterio, que piensa. El cliente está abocado únicamente a la compra. Ellos quieren súbditos".
http://www.abc.es/hemeroteca/historico-06-08-2007/abc/Cultura/rosa-regas-se-alegra-de-que-en-españa-cada-vez-se-vendan-menos-periodicos_164282668641.html
Y en la noticia hallamos la causa de considerar a Rosa Regás una pesebrista político-cultural tan consumada, casi un arquetipo. No sólo se dedica a la acostumbrada alabanza incondicional a su patrón, tan propia de todo lisonjero, y condición necesaria para que su pésima literatura circule, sino que, tan identificada parece estar con él, que prefiere aislarse antes que tener que leer o escuchar críticas a su pesebre. Y esto en un cargo público del ámbito cultural. No pretendemos aquí hacer una especie de apología de la prensa, entidad de conocidos y antiguos lastres, pero el que la directora de la Biblioteca Nacional lleve dos meses sin informarse sería un sobrado motivo para poner en duda su competencia para el cargo, ciñéndonos estrictamente a lo que una consideración del hecho desde el punto de vista de lo cultural nos dice.
1 comentario:
No se puede esperar nada más de una castrista, excepto que se vaya a vivir a Corea del Norte y nos deje en paz.
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