sábado, 25 de agosto de 2007

Incluso haciendo cómics es posible...

Incluso haciendo cómics es posible, y tomando como punto de partida una situación social y política concreta, realizar una labor dentro de la cultura que salte hacia las categorías universales humanas: la libertad, el sufrimiento, el amor y el sacrificio voluntario y consciente por otros, es decir, por una causa que vale la pena porque es, en abstracto, la causa del hombre.
Al mismo tiempo es posible, aunque pueda sorprender a muchos cuyas ambiciones no van por el camino de defender estas categorías humanas universales, que este trabajo cultural incisivo, con raíces en lo concreto y universal al mismo tiempo, no busque halagar a ningún poder, no busque prebendas económicas, favores especiales o consideración especial del poder, sino que luche, incluso sufriendo a veces pérdidas económicas, por la libertad de expresión; en este caso en Israel, donde la publicación de cómics no está bien vista.
"Metralla (Sins Entido), su primera obra larga, es una brillante historia sobre la búsqueda de un padre desaparecido tras un atentado en Israel. Una novela gráfica sobre las relaciones humanas, con el telón del fondo del conflicto de Oriente Próximo" (El País, 21 de agosto de 2007).
Rutu Modan es también un ejemplo de cómo se puede hacer cultura desde la libertad independiente y valiente y de cómo, a partir de situaciones corrientes, aunque dramáticas, se puede hacer un discurso cultural, político, humano y ético al mismo tiempo.

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